Mercè

No tenia experiencia en este tipo de agencias, era un poco escéptica, pero lo que tenía muy claro era que encontrar a alguien «en el mundo de la noche» o en internet no era mi camino. Estos medios no van conmigo y después de una relación de 4 años y con casi 40, quería conocer gente pero de otra forma.

Decidida a probar este camino, me quedaba el reto de conocer SamSara personalmente. Para hacerlo, me apunté anónimamente a una de las conferencias-taller que imparten. Allí conocí a Maria del Carme Banús, directora de la agencia, y vi los libros que había escrito. Bien, parece que tienen experiencia.

Una vez allí, ves el funcionamiento de la agencia, cómo atienden, la forma tan seria en la que se toman su trabajo, la confidencialidad y el trato que ofrecen. De esta forma me convencieron que mi necesidad era muy digna y que SamSara era también muy digna para depositar mi confianza en ellos.

Decidida a encontrar pareja, concerté una entrevista y me atendió Natalia. En todo momento me hizo sentir animada y apoyada. Todo está hecho con muy buen gusto, detalle y dedicación. Todo surgió muy natural y realista, se dirigió a mi sin presiones para tomar una decisión. Yo tenía la última palabra.

Después de esa conversación de casi 3 horas, tuve muy claro que quizá no encontraría pareja, porque es difícil, pero sabía que conecería gente nueva. Gente en mi misma situación, con edades distintas y con vidas muy diversas, pero que merecía la pena probarlo.

Aparte de las presentaciones que te facilitan, seguí apuntándome a los cursos-taller gratuitos que imparten, porque su experiencia te da mucha información, y ésta es muy valiosa para darte cuenta de cómo lo estás haciendo. Además, a los cursos va todo el mundo, estén en la agencia o no, y eso te abre muchas posibilidades.

La sorpresa surgió cuando uno de estos talleres me cambió la vida. Salí hablando con un compañero de taller, y ya nunca más he estado sola. La química había hecho su faena…

 

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