Probablemente has escuchado más de una vez, por parte de una amiga o conocida (o lo has dicho tu misma), la expresión: «estoy harta de conocer a hombres egoístas e inmaduros, quiero encontrar a un hombre con las ideas claras, no un adolescente perpetuo”.
¿Sabes que, desde la psicología, existe un nombre para este tipo de patrón de conducta? Se describe como el Síndrome de Simón: acrónimo de Soltero, Inmaduro, Materialista, Obsesionado con el éxito y Narcisista.
¿Quieres saber cómo identificar a un hombre Simón? A continuación, te describimos sus características principales:

Soltero:

El prototipo suele ser un adulto joven, de 20 a 40 años, soltero (o separado pero que actúa como un soltero). Estos hombres interpretan, de manera errónea, que tener una pareja estable es “estar atrapado en una prisión”, y ven que ésto entra en conflicto con la libertad propia. Mantenerse soltero o involucrarse en relaciones cortas y sin compromiso, para ellos, es sinónimo de éxito y de independencia.

Inmaduro emocionalmente:

La madurez sentimental implica ser capaz de recibir y de dar amor. Un hombre inmaduro en este ámbito sólo se quiere a sí mismo, no sabe identificar el amor hacia una potencial pareja, ni expresar ni gestionar los sentimientos y, aún menos, establecer y mantener un proyecto sentimental en común.
Son hombres con pocas habilidades emocionales y es por ello que tienen un miedo desmesurado al compromiso.

Materialista y obsesionado con el éxito:

En contraste con la carencia de habilidades emocionales, es un hombre con grandes habilidades profesionales, que busca su realización personal a través del éxito laboral y económico. Su máxima aspiración vital es la de ocupar cargos reconocidos, que le proporcionen una fuente de ingresos importantes y poder así llevar un estilo de vida ostentoso y lleno de lujo.
Simón es una persona que pretende satisfacer su placer de forma rápida y a través de la vía material.

Narcisista:

Es un hombre que disfruta siendo el centro de atención, que tiene sentimientos de grandiosidad y espera tener siempre un trato especial, y que parte con muy poca capacidad de empatía. Todo ello hace que ponga en práctica un estilo de vida característico, que lo lleve a lograr la perfección física: horas y horas de gimnasio, dietas estrictas, tratamientos estéticos, etc.

Síndrome Simon

¿Cómo llega un hombre a convertirse en Simón?

Muchos expertos creen que la raíz de los futuros hombres Simón hay que buscarla en la niñez: son niños sobreprotegidos, educados sin conocer ningún límite ni sin ser corregido, que acaban desarrollando un papel autoritario y desafiando a los padres o cuidadores. Esta conducta infantil se conoce como el Síndrome del Emperador, y si no se interviene a tiempo, puede amplificarse en la adultez.

Por otro lado, el psiquiatra Enrique Rojas describe a los Simón como los hombres “light” del milenio, puesto que son el espejo de los valores (o de la crisis de valores) de la sociedad actual. En el mundo occidental se premia el éxito profesional, el estatus, la riqueza, el atractivo físico, la libertad (mal entendida, a través de la acumulación de relaciones esporádicas sin compromiso), la independencia emocional … Ser un hombre Simón puede ser, pues, la meta para muchos de los hombres jóvenes del siglo XXI.

Imagen cortesía de Katemangostar