La primavera: ¿la estación que nos despierta al amor?

5 Abril 2017

La cultura popular, el cine y la literatura coinciden en definir la primavera como la estación del amor por excelencia. Así lo reflejan muchos dichos populares (de la que es ejemplo la famosa “primavera, la sangre altera”) y una gran cantidad de escenas románticas representadas donde el amor florece en esta época del año.


Pero, es sólo una creencia popular? Existe alguna base científica que fundamente por qué la primavera nos predispone a ser más receptivos al amor?


A continuación os exponemos diversos aspectos que os eliminarán las dudas sobre los efectos de esta estación en la vida afectiva.

¿Qué puede explicar la biología?


La luz se convierte en la protagonista principal de muchos de los grandes cambios durante la estación.


Una de las características principales de la primavera es el incremento de horas de luz que lo acompaña. Además, el establecimiento del horario de verano que coincide, aproximadamente, con la llegada de la primavera, hace aún más evidente que los días se hacen más largos.


La energía lumínica incide directamente en la producción de la melatonina. La melatonina es una neurohormona que regula los ritmos de sueño-vigilia del organismo (el “reloj interno”) y que interviene en muchos procesos fisiológicos. Esto hace que, en función del momento del día o de la época del año, cambie la concentración de determinadas hormonas, afectando así las rutinas y actividades cotidianas.


La melatonina, entre otros, controla la producción de serotonina (la popular “sustancia de la felicidad”) y la de oxitocina. La oxitocina desempeña un papel relevante en las relaciones sociales (promueve conductas de empatía y generosidad) y en los vínculos afectivos madre / padre-hijo. Asimismo, también interviene en las primeras fases del enamoramiento y en el establecimiento de relaciones monógamas. Varios estudios han comprobado que cuando una persona se imagina una relación en exclusiva con una pareja, la oxitocina, a nivel cerebral, provoca una potente respuesta de placer. Por estos motivos, la oxitocina se ha popularizado como la hormona del amor.


Uno de los papeles importantes de la melatonina es controlar la función reproductiva. Esto se pone de manifiesto en muchas especies animales que hacen coincidir el apareamiento durante esta época del año. En relación a la conducta sexual, estudios recientes también han encontrado, durante la primavera, una mayor producción de testosterona (la hormona relacionada con la respuesta sexual masculina).


La dopamina y la noradrenalina son dos sustancias que participan también en las respuestas de placer y de recompensa, que se ven potenciadas durante la primavera.


Otro de los efectos directos de la llegada de la primavera es la subida de temperaturas después de los fríos meses invernales. Este cambio supone dejar atrás los abrigos y optar por prendas de vestir más ligeras. Con el buen tiempo, pues, se deja más superficie de piel al descubierto, por lo que se es más receptivo a las sustancias que emite la piel. Dichas moléculas, al ser percibidas por el sentido del olfato, pueden favorecer reacciones instintivas de atracción, de deseo o de rechazo, que variarán de una persona a otra. Esto ayudará a que se potencie o no el establecimiento de una nueva relación de pareja.

 

Factores psicológicos que predisponen al amor en primavera


Pero la biología, por sí misma, no puede explicar todos los motivos que hacen de la primavera la estación más amorosa. Existen otros factores de carácter más bien psicológicos y sociales que colaboran a hacer realidad esta creencia.


Por norma general, la mayoría de personas viven la llegada del buen tiempo con optimismo y con energías renovadas.
Así, el cambio de estación ayuda a adoptar un estilo de vida más activo, con la práctica de más actividades en ambientes exteriores: deportes, conciertos al aire libre, picnics, salidas a terrazas, excursiones, etc. La primavera es una época del año excelente para romper antiguas rutinas e iniciar otras nuevas. Muchas de estas propuestas pueden fomentar la creación de relaciones interpersonales y, consecuentemente, favorecer la posibilidad de iniciar una relación afectiva nueva.


Tal como hemos dicho anteriormente, el cambio de temperatura lleva asociado el cambio de armario. En estas circunstancias, muchas personas deciden parar más cuidado a su imagen personal para verse favorecidas con estas prendas de vestir más ligeras. La exposición a los primeros rayos de sol primaverales, al mismo tiempo, ayudarán a dar un poco de color a la piel. Todos estos cambios pueden repercutir positivamente en la autoestima: si uno se siente optimista, satisfecho y atractivo, esta percepción se extenderá en todos aquellos que lo rodean.


Un último aspecto que debe tenerse en cuenta es el poder que tiene la cultura a la hora de establecer y consolidar tópicos. Si ya tenemos instaurada la idea de que la primavera propicia el surgimiento del amor, esta creencia reforzará además la realización de ciertas prácticas o hábitos encaminados a encontrar pareja.


Y vosotros, habéis notado que “la primavera la sangre os altera”? Esperamos que este artículo os haya ayudado a entender el porqué y deseamos que la llegada de esta estación facilite que econtréis  el amor.


Deseas saber cómo puede ayudarte Samsara a encontrar pareja estable? Infórmate en la web www.samsara.es o en el teléfono 93 362 23 29.

Escrito por Judit Lachica Bravo

Psicóloga Consultora de SamSara

Imágenes cortesía de photostock y markuso a través de freedigitalphotos.net

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Por qué un servicio personalizado puede ayudarte a encontrar pareja

2 Marzo 2017

Hoy en día, en época de máxima efervescencia de las redes sociales, es más sencillo que nunca establecer contacto con una gran cantidad y diversidad de personas de todo el mundo. Sin embargo, paradójicamente, conocer a la persona adecuada, con quien iniciar y mantener una relación afectiva de calidad, se hace cada vez más complicado.

Seguro que en más de una ocasión has salido con sus amigos o amigas, con la esperanza de cruzar miradas con esa persona especial. O has apuntado a un grupo de singles motivado o motivada por encontrar a alguien con quien compartir actividades e iniciar, a partir de aquí, algo más que una amistad. También es posible que hayas decidido inscribirte a una página de contactos online donde, entre tanta gente, pensabas que coincidirías con tu media naranja …

Todas son opciones válidas, pero poco efectivas a la hora de encontrar a la persona adecuada. La alternativa a estas posibilidades son las agencias presenciales para encontrar pareja, pensadas para ofrecer un servicio a medida, en función de tu perfil y de la pareja que te gustaría encontrar.

A continuación hablamos de las características principales de las agencias para encontrar pareja y de por qué pueden ayudarte a iniciar y consolidar una relación afectiva.

¿Qué ventajas aporta una agencia para encontrar pareja?

1.Toda la gente que conocerás a través de la agencia busca lo mismo que tú: una relación estable. Además, tendrás la seguridad de saber, de forma certificada, que las personas que conocerás son de estado civil libre. Así, evitarás coincidir con hombres o mujeres que sólo buscan relaciones esporádicas o hacer nuevas amistades; o peor aún, que están casados ​​o casadas. Es decir, encontrarás exclusivamente personas disponibles y dispuestas a iniciar una relación estable.
2.
Te atenderán y te conocerán personalmente. A través de diversas entrevistas presenciales, podrás transmitir al equipo como eres, en aspectos tan importantes como tus valores, estilos de vida, formación y profesión, experiencias vitales previas, objetivos que buscas en una relación de pareja, aficiones, … Y por supuesto, podrás definir como te gustaría que fuera tu pareja. El trato personal hace que pueda diseñarse un perfil muy cuidadoso de cómo eres y de lo que buscas en una relación.
3.
El perfil de las personas que te presentarán es real y existe. Quién no se ha encontrado en la tesitura de coincidir con alguien -a través de las aplicaciones móviles o de las páginas de contactes- con, supuestamente, un buen nivel cultural y académico, una profesión en consonancia, muchas aficiones apasionantes, … para comprobar después de que nada de eso era cierto? Si optas por una agencia para encontrar pareja, sabrás que un equipo de profesionales expertos han conocido personalmente y entrevistado todos y cada uno de los candidatos, al igual que te han entrevistado ti. Además, dispone de documentación que acredita la identidad de todas las personas inscritas.
4.
Conocerás exclusivamente aquellas personas afines a ti. Tener una cita tras otra, sin saber a ciencia cierta el perfil de la persona, supone un gran gasto de recursos económicos y emocionales. Si contratas los servicios de una agencia para encontrar pareja estable, te ahorrarás tiempo, dinero y frustraciones. Asimismo, ganarás la tranquilidad de saber que cada candidato o candidata se te propone exclusivamente porque sois recíprocamente compatibles.
5.
Tendrás un seguimiento preciso de cada una de las presentaciones que te realicen. Después de cada cita, podrás transmitir al equipo cuáles han sido tus impresiones del encuentro y qué características te han atraído más o menos de esa persona en concreto. Esto ayudará a que puedan conocer mejor y poder ir ampliando y modificando, conjuntamente, el perfil de pareja deseada. De este modo, la búsqueda de la pareja adecuada es cada vez más completa y eficiente.
  6.
Dispondrás de asesoramiento personal por parte de un equipo de expertos. Los psicólogos y / o coachs de la agencia se encargarán de orientarte durante todo el proceso: aconsejarán sobre cómo enfocar la primera cita, te ayudarán a identificar y superar posibles bloqueos que te impiden encontrar pareja, t ‘aportarán herramientas para ayudarte a lograr una relación duradera, … El asesoramiento hará que se incrementen mucho las probabilidades de iniciar y consolidar una relación estable.

Si quieres saber, en tu caso concreto, como una agencia puede ayudarte a encontrar LA PAREJA ADECUADA, consulta la web de Samsara www.samsara.es o bien llama al 93 362 23 29. Estaremos encantados de atenderte y de asesorarte en todo lo que creas oportuno.

Escrito por Judit Lachica

Psicóloga de SamSara

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Cuando el amor se acaba: Cómo superar una ruptura amorosa

24 Enero 2017

La ruptura de una relación de pareja suele ser una experiencia estresante y dolorosa. Poner fin al vínculo entre dos personas implica tener que reformular muchos de los proyectos vitales que se habían establecido conjuntamente. Asimismo, cada una de las partes debe redefinirse de manera individual y tiene que aprender a vivir sin el apoyo emocional que suponía la relación.

No existe una fórmula infalible ni estándar que haga superar una ruptura de manera rápida ni indolora. El impacto dicha ruptura puede ser más o menos grande en función de determinados aspectos: la duración de la relación, los motivos por los que se finaliza y si se hace de común acuerdo, la intensidad del vínculo creado, la experiencia en relaciones previas, la ayuda disponible por parte del entorno (amistades y familiares), la existencia de hijos en común, …

A continuación os presentamos cuáles son las fases habituales que ocurren después de una ruptura y cómo interpretarlas para facilitar su superación.

El duelo después  de la relación

 

La finalización de una relación afectiva no deja de ser un proceso de “pérdida”: casdascun los miembros desaparece de la vida del otro. Es recomendable, pues, poder hacer un duelo que ayude a aceptar y reubicar la realidad y dar por cerrada esta etapa. Las fases habituales del duelo por una relación de pareja son las siguientes:

 

  • Negación de la pérdida: es la fase inicial, en la que hay dificultades para aceptar que la relación ha finalizado. Existe mucha incertidumbre y pueden intentarse aproximaciones con la esperanza de poder reanudarla.

 

  • Ansiedad, enojo, rabia: surgen sentimientos de rabia y de enojo hacia la otra persona pero también hacia uno mismo. En esta fase es frecuente preguntarse de manera repetida qué ha fallado y qué podría haber hecho cada uno de los miembros para seguir con la relación. Este cuestionamiento puede ir acompañado de ansiedad y desesperanza.

 

  • Negociación: comienza a interpretarse el significado de la pérdida y todo lo que conlleva (pros y contras) y se intentan buscar posibles soluciones.

 

  • Aceptación: una vez asimilada la realidad se instauran nuevos hábitos y se puede reestructurar la vida y la rutina sin la otra persona.

 

  • Superación: es la fase final e implica poder reflexionar, analizar y hablar de la relación con distancia, objetivamente, de tal forma que suponga un aprendizaje importante de cara a futuras parejas. A partir de esta fase puede ser un buen momento para replantearse el inicio de una relación con una nueva persona.

 

Consejos que pueden ayudar a superar una ruptura amorosa

 

  • Acepta la decisiód del otro miembro. No presiones a tu pareja para que cambie de parecer: si la decisión de finalizar la relación la ha tomado la otra parte, y así te lo ha comunicado, no intentes presionarla ni suplicarle para que reconsidere la continuidad de la relación. Hay que tener presente que hacerse a la idea y aceptar que la otra persona ya no quiere estar contigo es difícil y, como hemos dicho antes, requiere un tiempo de asimilación. Intentar forzar una reconciliación no hará que el otro miembro cambie de idea, sino que le provocará una angustia y malestar adicionales que repercutirán negativamente en el proceso de duelo y lo retrasarán.

 

  • Controla los pensamientos relacionados con la pareja. Es inevitable pensar y recordar anécdotas y situaciones que compartiste con tu pareja. A menudo puedes tender a darle vueltas a qué falló y qué podías haber hecho para evitar la ruptura. Existe el riesgo de que, si estos pensamientos se hacen muy frecuentes, entres en una dinámica de desesperanza y culpabilidad que puede ser difícil de romper. Cuando veas que te vienen a la mente ciertos recuerdos, haz un esfuerzo para frenarlos: verbaliza un BASTA y oblígate a pensar en otras cosas o a realizar actividades que exijan mucha concentración. Trata de focalizar tu atención al 100% en todo lo que lleves a cabo, por sencillo que sea, y disfruta del proceso. Ésto te ayudará a olvidar estos tipos de pensamientos recurrentes.

 

  • Evita contactar con tu expareja. En las primeras etapas de duelo, es frecuente querer hablar con la otra persona, ya que existe el miedo a perder el contacto con la que ha sido una parte importante de tu vida. Pero si las llamadas o mensajes se hacen insistentes pueden generarse tensiones incómodas entre ambas partes que dificulten el cierre de las heridas y prolonguen el proceso. Intenta no retomar el contacto hasta que ambos hayáis alcanzado la última fase (superación) y os encontreis cómodos con la situación.

 

  • Disfruta de la etapa de soledad. Aprovecha para redescubrirte a nivel personal y para practicar nuevas actividades de ocio. Proponte hacer todo lo que no hacías (o que hacías con menos asiduidad) porque no lo compartías con tu pareja o porque no tenías suficiente tiempo para dedicarle. Aprovecha para cuidar tu cuerpo y tu mente: es un buen momento para adquirir hábitos saludables y para trabajar la autoestima, que puede verse afectada como consecuencia de la ruptura.

 

  • Ten en cuenta el apoyo de amigos y familiares. Es importante poder contar con alguna persona de confianza con quien poder sentirte escuchado y no juzgado. Hablar sobre el proceso de ruptura y de luto te ayudará a tomar conciencia de la situación, a normalizarla y superarla. Asimismo, salir y compartir tiempo con tus amistades facilitará que te evadas de pensamientos o recuerdos sobre tu relación.

 

  • No intentes encontrar una nueva pareja demasiado pronto. Tómate el tiempo necesario (variable para cada persona y para cada relación) para poder hacer el duelo y superar la pérdida. Iniciar una nueva relación demasiado pronto puede provocar que se arraigue a través de vínculos de dependencia emocional poco saludables, que no ayudarán a establecer el equilibrio básico para una relación afectiva.

 

Para finalizar, queremos hacer hincapié en un aspecto clave: la importancia de adoptar una actitud positiva. Recuerda que el dolor después de una ruptura es normal pero transitorio y que, poco a poco, se irá haciendo más leve. Piensa que aunque no puedes modificar la situación en una ruptura afectiva, sí puedes controlar tu reacción frente a ella: las emociones, los pensamientos, las conductas. Repítete que eres capaz de superar la ruptura y aprovecha para aprender de la experiencia y reinterpretarla de manera constructiva: poner punto final a una relación que no funcionaba puede ayudarte a que, en un futuro, la próxima sea más madura y satisfactoria.

Escrito por Judit Lachica Bravo

Psicóloga de SamSara

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Vivir la Navidad en pareja: consejos para celebrar con éxito las fiesta navideñas

14 Diciembre 2016

La Navidad es una de las épocas del año más mágicas y especiales para disfrutar con la pareja, con la familia y con los amigos más cercanos. Tradicionalmente, son unas fechas que favorecen la celebración de grandes fiestas y reuniones con los seres queridos y, además de la alegría y del gozo que supone disfrutar de estas ratos compartidos, la preparación y organización de estos encuentros pueden ir también acompañadas de cierto grado de tensión y de estrés.

¿Qué podemos hacer para minimizar estas tensiones y poder vivir unas buenas fiestas en compañía? A continuación os facilitamos unos consejos que os ayudarán a disfrutar al máximo de la época navideña.

 

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La planificación: la clave de gran parte del éxito

Es fundamental planificar con suficiente antelación el calendario y las compras de estas fechas, ya que así se evitarán malentendidos y errores provocados por las prisas de última hora.

En primer lugar hay que tener en cuenta qué días libres tenéis ambos miembros de la relación y cómo deseáis distribuir las celebraciones durante las fechas festivas principales. Sobre todo si es la primera Navidad que pasais como pareja, es importante que habléis, de entrada, acerca de si queris compartir los días con la familia del otro, si prefierís hacerlo cada uno con la familia respectiva o bien si deseáis celebrarlos vosotros dos en la intimidad.

Tened en mente que debe ser una decisión consensuada, fruto de un diálogo donde ambos podáis expresar claramente vuestras opiniones y sensaciones. Si alguno de los dos (o ambos) no veis claro pasar la velada con la familia del otro miembro, es mejor no forzar la situación y dejarlo para más adelante. Recordad que son unas fiestas muy intensas y que pueden generar momentos de incomodidad si no existe la confianza suficiente entre todos los asistentes. En caso de que decidáis pasar alguna de las veladas festivas por separado, es importante que no le hagais saber a las familias respectivas que el otro miembro no ha querido ir. Así se evitará que estos familiares puedan sentirse ofendidos y, consecuentemente, que realicen algún juicio negativo sobre él o ella.

Por otra parte, si decidís aprovechar la ocasión para ampliar el vínculo con los seres queridos de la pareja, es aconsejable que podáis hacer esas presentaciones (al menos con los familiares o amigos más cercanos) antes de las celebraciones navideñas. Así, habréis podido romper el hielo previamente y la atmósfera durante las fiestas será más distendida y agradable.

Independientemente de los encuentros con la familia o los amigos, no debéis perder de vista que, como pareja, vosotros dos constituís el “núcleo familiar” más estrecho. Es por ello que es necesario que dediquéis un tiempo para disfrutar de vosotros dos, sin prisas y sin obligaciones alrededor. Estos momentos os ayudarán a intensificar la conexión entre ambos.

También se debe aplicar la planificación a las compras navideñas. Estableced un presupuesto realista, decidid cómo lo distribuiréis (comidas, decoración, regalos, etc.) y aprovechad para hacer las adquisiciones pronto. Es muy fácil que, motivados por la vorágine durante los días inmediatos a las fiestas, acabéis gastando más de lo esperado y compréis comida y objetos innecesarios. Para evitar que esto ocurra, cuando salgáis de casa intentad ir con una idea y un rumbo fijo y descartad (en la medida de lo posible) las horas punta del comercio.

 

Sugerencias para disfrutar de las fiestas navideñas en pareja

Enviaros una felicitación navideña. Hoy en día, con el uso masivo del correo electrónico y de la mensajería móvil, se ha perdido la costumbre de enviar postales de Navidad. Una forma de sorprender a la pareja es preparándole una felicitación o postal tradicional. Si, además, tiene un sello personal (por ejemplo, la has diseñado tú mismo/a y el texto incluido es un poema o escrito elaborado por ti) aún será mucho más especial.

Regalos sí… pero también durante el resto del año. Es habitual que durante estas fechas nos empeñamos en cuál será el mejor regalo que podemos hacer y, en cambio, el resto del año nos olvidamos por completo de hacer obsequios. Una buena alternativa a los regalos materiales es haceros un obsequio conjunto para compartir (un viaje o un curso de baile, por ejemplo). Y recordad: sorprenderos con pequeños detalles en fechas no señaladas os ayudará a mantener viva la llama del amor.

Dos chefs en la cocina. ¿Os habéis planteado que cocinar los dos juntos puede ser una actividad muy divertida y gratificante? Planificad bien los ingredientes, calculad el tiempo necesario para la preparación, sed realistas con vuestras posibilidades y … ¡manos en la masa!

Aprovechad para hacer activitades relajantes. Como hemos dicho más arriba, es fundamental que os dediquéis tiempo para vosotros dos. Un baño caliente de espuma, acompañado de música suave, puede ser una buena propuesta para compensar las bajas temperaturas y para descansar de las veladas familiares.

Redescubrid la Navidad con los ojos de un niñoA menudo, a medida que pasan los años, la intensidad con la que vivimos la Navidad va disminuyendo. Olvidaros por unos días de las preocupaciones y dejaros llevar por la magia de la Navidad: visitad los mercados de Santa Lucía, pasead cogidos de la mano bajo las luces navideñas, preparad la decoración y el Tió, escribid la carta a los Reyes Magos conjuntamente, id a ver la Cabalgata,

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Esperamos que nuestros consejos os ayuden a vivir unas fiestas llenas de calor y de júbilo, acompañados de vuestros seres queridos.

El equipo de SamSara os deseamos una Feliz Navidad y esperamos que el amor y la alegría os acompañen durante cada segundo de este Año Nuevo 2017 que ya tenemos ante nuestros ojos!

 

 

 

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Hábitos frecuentes que pueden perjudicar a las relaciones de pareja

26 Octubre 2016

Muchas veces nos preguntamos cuál es la clave del éxito de una relación de pareja, es decir, qué hace que dos personas mantengan un vínculo saludable que se estabilice y se prolongue en el tiempo.

Uno de los factores que intervienen en el logro de una conexión satisfactoria es aprender a fomentar hábitos positivos e identificar aquéllos que pueden perjudicar el curso de la relación.

Ésta, sin embargo, no es una tarea sencilla: muchas veces, las influencias culturales y / o familiares nos hacen adoptar, por costumbre y por imitación, unos modelos que no siempre resultan beneficiosos. Además, los medios de comunicación, a menudo, colaboran a difundir hábitos que pueden ser perjudiciales para las relaciones afectivas.

El artículo que os ofrecemos a continuación exponemos una recopilación de hábitos que, aunque los practicamos con asiduidad, pueden convertirse en tóxicos para cualquier relación.

1. Recordar periódicamente los errores cometidos en el pasado. A veces, cuando nuestra pareja ha actuado de una forma que no nos ha gustado, podemos tener la tendencia a guardarnos esta situación en una “lista mental”, donde iremos añadiendo otras conductas que tampoco han sido positivas. Entonces, cuando se produce una situación tensa entre ambos miembros, puede aprovecharse el momento para recordar todas aquellas situaciones pasadas que nos han desagradado. Si las dos partes actúan de esta manera, es probable que caigan en un intercambio de anécdotas de momentos y de acontecimientos negativos que puede dar pie a una “guerra” para demostrar que ha habido una conducta poco considerada hacia el otro. Esto puede hacer que la relación se focalice en “hacer el menor número de errores posibles” en vez de “actuar, ambos, por el bienestar común de la relación”.

Para evitar esta tendencia negativa es fundamental interpretar cada error cometido por el otro miembro de manera individual, es decir, evitar relacionarlos entre ellos y no tratarlos de forma acumulativa. Así, cada vez que se presente un hecho que no nos haya gustado, es recomendable hablarlo: saber cuáles han sido las causas que han provocado la situación, hacerle saber a nuestra pareja cómo nos hemos sentido y llegar a un acuerdo para que no se vuelva a repetir. Tenemos que ser conscientes de que comprometernos con una persona quiere decir aceptar quién es (en el pasado y en el presente). Si no somos capaces de aceptar y dar por cerradas situaciones previas, no estaremos aceptando a la persona que tenemos a nuestro lado.

2. Solucionar los problemas a base de regalos. A veces, cuando surge un conflicto o una discusión, parece que el camino más rápido para olvidarlo es a través de un regalo. La sorpresa y la sensación gratificante de recibir un obsequio puede provocar que la situación tensa quede difuminada en un primer momento. Aunque esta manera de afrontar conflictos puede resultar contraproducente: el problema no se resuelve, sino que queda “camuflado” y puede volver a surgir posteriormente y empeorar, ya que irá acumulando otros conflictos que tampoco han sido tratados adecuadamente. Además, puede sentar un precedente perjudicial para la relación: uno de los miembros puede dedicarse a provocar momentos de desacuerdo para obtener una recompensa, mientras que el otro puede sentirse culpable indefinidamente e interpretar que el único camino válido para superar el conflicto es a través de compensaciones materiales.stockimagesregalcor

No debe olvidarse que la mejor forma de solucionar un problema, siempre, es hablándolo. Poder dialogar tranquilamente, de manera respetuosa, practicando la escucha activa, es la clave para alcanzar un acuerdo común y evitar que cualquier malentendido se haga más importante. Esto no quiere decir que, de vez en cuando, no puedan hacerse regalos fuera de eventos marcados en el calendario, sino que es importante que estos obsequios se hagan desde la ilusión y la práctica desinteresada. Es decir, que no sean moneda de cambio para superar un bache en la relación.

3. Interpretar los celos como una manifestación de amor. Los celos, a menudo, se han definido culturalmente como un termómetro del amor que se siente hacia la otra persona: experimentar muchos celos significa amar mucho la pareja. Pero revisarle el móvil, leer los e-mails que envía o recibe, escuchar las conversaciones telefónicas o incluso controlar sus horarios o seguirla no tiene nada que ver con amar la pareja. En cambio, pone de manifiesto una actitud controladora y transmite una falta de confianza hacia el compañero / a y hacia sí mismo.

Hay que tener en cuenta que una relación debe fundamentarse en la confianza mutua: si existe algún miedo o duda es mejor hablarlo, en vez de desarrollar conductas de hipervigilancia que terminarán enfriando la relación. Aunque tener algún momento puntual de celos controlables es natural, pasa a ser perjudicial cuando implica la pérdida de confianza en el otro. Una relación debe interpretarse como una decisión que han tomado libremente ambos miembros de estar juntos y de establecer un vínculo recíproco. Si una o ambas partes no confían en esta conexión, es muy probable que la relación no tenga continuidad.

4. Creer que la pareja tiene que adivinar nuestros sentimientos. Muchas veces damos por hecho que nuestra pareja tiene la habilidad de saber cuál es nuestro estado de ánimo en todo momento o de conocer nuestra opinión sin habérselo comunicado previamente. Según esta creencia, si vemos que no actúa de acuerdo a cómo nos sentimos o pensamos, podemos correr el riesgo de enojarnos con él / ella y considerarla una persona poco empática o implicada, lo que será el origen de muchas frustraciones y malentendidos entre ambos miembros.

Debemos tener en cuenta que, aunque tengamos una relación muy estrecha y de larga duración, esto no implica que podamos predecir todo lo que le ocurre al/la nuestro/a compañero/a. La mejor forma de asegurarnos que sabe cómo nos encontramos es comunicarle directamente: explicarle cuáles son los deseos, los miedos, opiniones, pensamientos, … abiertamente. Sólo así podrá conocerlos con certeza y ofrecernos el apoyo que podamos necesitar.

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Esperamos que estas propuestas os ayuden a identificar y eliminar hábitos que pueden interferir con el buen curso de una relación de pareja. Es importante tener presente que todos los vínculos afectivos se construyen a través del respeto, la confianza y la comunicación: poder hablar abiertamente de las dudas, los malentendidos, las emociones, … hará que sea más fácil superar los obstáculos que puedan surgir en el camino.

Escrito por Judit Lachica Bravo

Psicóloga de SamSara

Imágenes de stockimages y ambro mediante freedigitalphotos.net

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Desmitificando el amor romántico: Claves para disfrutar de una relación de pareja sana

15 Septiembre 2016

El amor es un concepto importante cuando se establecen las prioridades vitales que nos ayudan a acercarnos un poco más a la “felicidad”. La definición del amor es, además, un constructo que ha ido evolucionando a lo largo de los años y se ha adaptado a las características culturales de las distintas sociedades.

La literatura, el cine y la cultura popular occidentales han servido como vehículos difusores de una concepción épica del amor, hiperidealizada, a menudo acompañada de sufrimiento, que despunta por encima de un amor armonioso, tranquilo y basado en el respeto . Este modelo reinterpretado del amor ideal se transmite a través de la socialización, organizado en factores psicológicos que nos ayudan a identificar qué debemos sentir, como tenemos que experimentarlo y cuál debe ser la persona adecuada que será partícipe de estos sentimientos. De este modo, surge una forma de amar “prototípica”, aprendida desde la infancia, que tendrá una gran influencia en las vivencias que se experimentarán en la etapa adulta. Pero, ¿es realista y saludable, este modelo de amor?

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A continuación os ayudamos a desterrar los mitos erróneos que definen al amor ideal, de tal forma que podréis construir una visión del amor más satisfactoria y real.

  • El amor a primera vista. Éste es uno de los tópicos más arraigados en nuestra cultura. Según esta idea, el amor auténtico entre dos personas surge de forma repentina, desde el mismo momento en que ambas se ven por primera vez, antes incluso de haber iniciado una conversación. Esta descripción, sin embargo, se corresponde más bien a la atracción física que puede surgir en etapas muy iniciales, y que no guarda relación directa ni sirve como predictor de un futuro enamoramiento. El enamoramiento real, en cambio, se va forjando a través de un proceso de conocimiento mutuo, a medida que las dos personas comparten situaciones y experiencias vitales. Esto posibilita que arraiguen unos vínculos de intimidad y de compromiso comunes. Es por eso que es recomendable no descartar a una posible pareja sólo porque en la primera cita no haya experimentado la típica sensación de “mariposas en el estómago” tan característica del amor a primera vista. En cambio, si las dos personas se dan la oportunidad de conocerse mediante varios encuentros, podrán hacerse una idea más precisa y cercana de cómo son y permitir que puedan surgir de forma progresiva sentimientos de afecto o de enamoramiento
  • El mito de la media naranja. Esta concepción, ampliamente extendida, parte de la idea que la persona, a título individual, es un ser incompleto, que sólo puede alcanzar la felicidad y la autorrealización a través de la unión sentimental con otra persona. Forman, así, una entidad perfecta, indisoluble, la naranja entera. En consecuencia, el único amor válido es aquel mediante el cual cada uno de los miembros “completa” al otro. La realidad, sin embargo, es muy distinta: desde un punto de vista psicológico, las relaciones de pareja más satisfactorias y duraderas son aquellas en las que ambos miembros, de forma individual, se convierten en personas completas y estables psicológicamente, donde no existen vínculos de dependencia emocional: es decir, son relaciones que surgen de la unión de dos “naranjas enteras” que desean establecer y compartir un proyecto en común
  • La predestinación hacia la persona adecuada. Otra creencia muy popularizada a través de la literatura y del cine, que guarda mucha relación con la media naranja, es la que defiende que sólo existe una pareja perfecta para cada persona, a la que estamos predestinados. Esta creencia puede provocar mucha inseguridad y ansiedad, ya que es fácil que alguien se plantee preguntas tales como: estaré con la persona adecuada? Y si, a pesar de que me siento cómodo con la actual pareja, estoy perdiendo la oportunidad de estar con la persona perfecta para mí? Y si tengo esa persona cerca pero no soy capaz de identificarla? La realidad, sin embargo, pone de manifiesto que, tal y como no existe un único camino para alcanzar la felicidad, tampoco existe una persona única de la que poder enamorarse de manera ideal. Una relación se inicia y se mantiene por varios factores: una parte de azar que hace que ambos dos miembros en determinadas circunstancias espacio-temporales, el momento vital y la receptividad del uno por el otro, las experiencias previas vividas por cada una de las partes, etc
  • Amor y pasión siempre son sinónimos. Esta creencia, mal entendida, conduce a muchas rupturas amorosas a partir del segundo año de relación, cuando la pasión inicial ha evolucionado y puede haber rebajado su intensidad. Muchas parejas interpretan esta caída como un síntoma inequívoco de que el amor se ha terminado. La pasión, sin embargo, no es comparable al amor, sino que es un elemento más de las relaciones afectivas. Según la Teoría Triangular de Robert Sternberg, el Amor Consumado (la forma más completa de amar) es una combinación de tres componentes: la intimidad (entendida como un vínculo afectivo o conexión emocional), el compromiso (decisión de mantener la relación a pesar de la existencia de circunstancias adversas) y la pasión (deseo de unión física con el otro, atracción sexual). Además, estos tres elementos evolucionan y modifican su peso durante el transcurso de la relación, por lo que hay que comprender, aceptar y saber disfrutar de todas y cada una de las etapas por las que pasa la pareja

Y vosotros, ¿cómo creéis que os han influido estas creencias en vuestras relaciones afectivas?

Esperamos que este artículo os haya servido para desmitificar algunos elementos más prototípicos del amor ideal y os ayude a disfrutar de una relación de pareja sana y real.

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Escrito por Judit Lachica Bravo

Psicóloga de SamSara

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¿Estás con la persona adecuada?

28 Junio 2016

Conocer gente nueva puede ser más o menos sencillo, pero se complica cuando se trata de conocer a LA PERSONA ADECUADA. Seguro que en más de una ocasión has empezado una relación y te has preguntado si podría llegar a ser la definitiva, si se convertiría en la pareja con la que iniciar un camino sólido y estable. Aunque no existen fórmulas mágicas para saber identificar si la persona que tienes a tu lado es la indicada, sí hay ciertos aspectos que pueden ayudarte a decidirlo.

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A continuación te proponemos una lista con los elementos fundamentales que puedes tener en cuenta si quieres encontrar pareja o valorar si estás con la persona adecuada.

  • El proyecto de pareja. Es fundamental que ambos miembros podáis hablar sinceramente sobre las perspectivas de futuro y averiguar si compartís el mismo proyecto de pareja: formar una familia, casaros, convivir juntos o separados. Si los proyectos que deseáis son antagónicos será muy complicado que la relación pueda consolidarse a medio o a largo plazo. Aunque las necesidades y prioridades pueden cambiar y evolucionar durante el curso de la relación, no des por hecho que convencerás a tu pareja para que modifique sus esquemas y su visión o proyección de la relación. Por ejemplo, si deseas tener hijos pero él o ella tiene muy claro que no quiere experimentar la paternidad / maternidad, tendrás que plantearte hasta qué punto es prioritario  para cada uno de vosotros y si supone un obstáculo para la continuidad de la relación.
  • La experiencia vital. Un factor importante a considerar es que tanto tu pareja como tú debéis encontraros en un momento vital comparable y haber experimentado eventos similares, más allá de la edad cronológica de cada uno. El bagaje previo que pueda aportar cada miembro a la relación os facilitará encontrar puntos en común para trazar un proyecto compartido. Si continuamos con el ejemplo de la maternidad / paternidad, si tienes hijos con una pareja anterior es más probable que te entiendas mejor con una persona que también sea padre o madre, ya que ambos comprenderéis las implicaciones y las responsabilidades que conlleva.
  • El atractivo físico. Es indudable que entre ambos miembros debe surgir la atracción y el deseo, pero hay que destacar que esta atracción es la suma de factores muy diversos, no sólo de los atributos físicos que cada uno pueda tener y valorar en el otro: inteligencia, habilidades comunicativas, sentido del humor, personalidad, … Además, es importante ser realista y tener en cuenta que la belleza física evoluciona con el paso de los años. Intentad mirar más allá de lo que ven vuestros ojos: cualidades como la madurez, la empatía, la sensibilidad o la responsabilidad devienen pilares mucho más sólidos y estables a la hora de cimentar una relación.
  • La riqueza interior. Uno de los aspectos que mantiene viva la llama de la relación es la admiración recíproca entre ambos miembros. Es imprescindible que tu pareja tenga inquietudes, intereses y aficiones propias (que no se centre sólo en las tuyas) y que a partir de ahí, podáis hacer crecer y enriquecer la relación con las aportaciones de ambos. No hay que olvidar que la relación de pareja es un camino de aprendizaje constante que recorreréis juntos, a medida que sus experiencias vitales (individuales y conjuntas) vayan incorporándose a la hoja de ruta compartida.
  • El nivel cultural. Es importante que ambos tengáis un nivel cultural similar: esto os permitirá mantener un equilibrio y una buena sintonía en vuestra conversación, en la forma de entender la vida y en la disosición de compartir tiempo de calidad conjuntamente. Hay que hacer el inciso de que el nivel cultural no depende exclusivamente del nivel de estudios que cada uno haya alcanzado, sino que también entran en juego la curiosidad y el espíritu de aprenedizaje que la persona haya desarrollado al margen de la educación reglada.
  • El estilo de vida. Al igual que el nivel cultural, es imprescindible que tu pareja tenga un estilo de vida compatible con tu: esto no implica que tenga que coincidir en todo sino que sus formas de vida respectivas puedan encajar la una con la otra. En el estilo de vida intervienen aspectos y hábitos tan diversos como la ocupación laboral, los valores, las relaciones interpersonales y familiares, las aficiones, la alimentación, el ejercicio físico, la higiene personal, la sexualidad, etc.

  • La comunicación. Uno de los ejes fundamentales de las relaciones afectivas es la capacidad de saber expresar y escuchar los pensamientos y sentimientos propios y los de la pareja. Durante el curso de la relación probablemente tendréis que hacer frente a situaciones difíciles, más o menos estresantes, y por eso es importante que podáis hablar de cualquier aspecto con confianza, sin miedos ni prejuicios. No olvidéis que el paso previo para solucionar cualquier problema es poder hablarlo. A la hora de encontrar pareja, valora que le resulte fácil comunicarse, ya que os ayudará a superar posibles crisis y, consecuentemente, colaborará a mantener una relación saludable.
  • El respeto y la tolerancia. Apostar por una relación estable implica ser consciente no sólo de las cualidades de la pareja, sino también de los puntos débiles, los aspectos mejorables y los errores que puede cometer uno u otro. Asegúrate de que la persona que tienes a tu lado te acepta tal y como eres, que no pretende cambiarte y que asume que la persona 100% perfecta no existe. No olvides que el respeto recíproco es el punto de partida indispensable para hacer crecer cualquier relación afectiva.

Como hemos dicho antes, no hay ninguna fórmula infalible que nos diga cuál es la persona adecuada, pero esperamos que estas sugerencias os ayuden a decidir si estáis con la pareja indicada.

Escrito por Judit Lachica Bravo

Psicológa de SamSara

Fotos cortesía de usamedeniz y de marcolm a través de freedigitalphotos.net
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PIENSA EN POSITIVO: Cómo eliminar creencias negativas que pueden perjudicarte a la hora de encontrar pareja

2 Junio 2016

Es habitual que después de una acontecimiento estresante surjan, de forma irracional, determinados pensamientos negativos que dificultan la superación del hecho en cuestión. De manera especial, una ruptura sentimental puede hacer que ponemos en duda la propia valía personal y la capacidad de encontrar una nueva pareja y que, consecuentemente, la autoestima se vea afectada.
Es muy importante no menospreciar el poder de este tipo de pensamientos ya que, en gran medida, determinarán que podamos atraer una posible pareja e iniciar con éxito una relación. En términos psicológicos, este fenómeno se denomina “profecía de autocumplimiento”: si las circunstancias o las personas que nos rodean nos hacen creer que no somos merecedores de tener pareja y que no la encontraremos, nuestra manera de hacer irá de acuerdo con esta creencia y acabará originando una barrera a la hora de conocer gente y establecer una nueva relación.

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Como podemos identificar estos pensamientos negativos y qué podemos hacer para superarlos y para adoptar unas creencias alternativas positivas? A continuación os ofrecemos un listado con los pensamientos que bloquean con más frecuencia las relaciones afectivas.
Evita creer que lo ocurrido en el pasado tiene unos efectos inevitables y permanentes en el presente y en el futuro. Si acabas de pasar por una ruptura más o menos dolorosa es probable que pienses que puede volver a repetirse tarde o temprano. Intenta enfocar las experiencias previas como ocasiones para aprender y para evolucionar, céntrate en el presente y en todo lo positivo que está por llegar.

Cree en tu capacidad y valía para controlar los acontecimientos: no dejes que pensamientos como “estamos en total disposición del destino” dirijan tu vida y fomenten su pasividad ante el mundo. Lógicamente, siempre existe una parte de azar, pero si tomas las riendas y adoptas un papel proactivo, podrás hacer realidad muchos de tus propósitos.

Cambia el enfoque de tus pensamientos: piensa en que quieres, en vez de pensar en lo que no quieres. Centrarte en tus metas hará que adoptes una actitud más positiva hacia la vida. Cuando te plantees objetivos, hazlo mediante afirmaciones y evita palabras como los “pero” o el uso de condicionales.

Acepta que no es posible caer bien ni satisfacer a todos. Es inevitable tener más afinidad con unas personas que con otras. Querer priorizar que aquellos que nos rodean se sientan contentos por delante de las necesidades, opiniones y preferencias propias acabará conduciendo a depender emocionalmente de los demás, ya que tu felicidad se basará únicamente en la felicidad ajena.

– Créete que eres merecedor/a de tener pareja. Este es el primer paso para iniciar una relación. Revalorizate: haz un listado de tus cualidades, los aspectos que consideras que son tus puntos fuertes. Si partes del convencimiento de que te lo mereces, facilitarás que las personas que te rodean se te acerquen y perciban esta “puesta en valor”. No olvides que la atractividad se fundamenta en gran parte en la actitud y en la confianza que proyectos

Descarta pensamientos del estilo de “todo el mundo tiene pareja menos yo”. Es habitual que, cuando un tema nos preocupa y estamos más sensibilizados, prestamos más atención a todas las señales que nos rodean y que intentan reforzar nuestra creencia de partida. En este sentido, cuando estamos solteros / as, por inercia, prestamos más atención en la cantidad de personas que nos rodean que tienen una relación. Intenta no compararte con las parejas que existen en tu círculo cercano (recuerda, además, que estar en pareja no siempre es sinónimo de estar bien con la pareja) y Focalízate en hacer nuevas actividades que te permitan abrir tu círculo de amistades.

Elimina la concepción que no hay nadie “libre” que pueda encajar contigo. Muchas veces usamos esta creencia como un “escudo” para evitar la posibilidad de habernos de abrir y mostrarnos vulnerables ante una nueva persona, por el miedo o la incertidumbre que pueda no resultar bien. Piensa que, al igual que tú, hay personas interesantes y con ganas de establecer una relación, simplemente podáis coincidir y que ambos se sienta preparado/as para dar el paso y quereros conocer.

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Como apunte final, queremos remarcar sesión un aspecto importante: encontrar una pareja con la que iniciar y hacer crecer una relación estable depende en gran parte de uno mismo. Independientemente de la edad y de las experiencias sentimentales previas, intenta mantenerte activo / a y con una mentalidad positiva: enriquécete haciendo nuevas actividades, ábrete a la posibilidad de conocer nuevas personas, disfruta de cada momento que pasas solo o acompañado/a … y sobre todo, quiérete mucho a ti mismo/a.
Esperamos que estas pautas os sean de gran utilidad a la hora de desbloquear pensamientos dañinos que pueden estar interfiriendo en el proceso de encontrar pareja.

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¿Por qué somos más felices cuando tenemos pareja?

29 Abril 2016

Tener una pareja estable y compartir un proyecto de vida en común es una de las metas principales que buscan personas de todo el mundo. El amor es uno de los ejes principales a partir de los cuales articulamos nuestra vida: es por eso que encontrar la persona adecuada se convierte en un objetivo primordial para acercarnos a la felicidad. Varios estudios, entre ellos el Harvard Study for Adult Development, han demostrado que la fortaleza de las relaciones personales cercanas es, a largo plazo, el factor más importante a la hora de alcanzar un mayor grado de salud y bienestar. En concreto, estas investigaciones afirman que las personas que están en pareja son más felices que aquellas que son singles.

Cómo afectan las relaciones afectivas al grado de felicidad percibido? A continuación os exponemos la influencia del amor en diferentes ámbitos de la vida.

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El amor beneficia la salud

La salud es uno de los aspectos más importantes a la hora de buscar la felicidad, múltiples investigaciones han confirmado que las personas que disfrutan de una relación de pareja saludable ven disminuidos los niveles de estrés y de ansiedad, respecto a las singles . Esta reducción de estrés tiene un impacto directo en la mejora de la salud, que puede evidenciarse a través de la evaluación de varios parámetros fisiológicos:

  1. Descenso del cortisol (la hormona que se libera en situaciones de estrés).
  2. Regulación de la tensión arterial: contribuye a controlar la hipertensión.
  3. Concentración de colesterol en sangre: puede regular la proporción de colesterol “bueno” y “malo”, ayudando a bajar el colesterol LDL (malo) en sangre.
  4. Patrón de distribución de grasa corporal: evita la acumulación de grasa en la región abdominal, relacionada con una mayor probabilidad de sufrir enfermedades cardiovasculares.
  5. Impacto en el sistema inmunológico: el estrés tiene un impacto muy negativo en las defensas (actúa de inmunodepresor). Controlarlo supone ayudar a nuestro organismo a mejorar la efectividad del sistema inmunológico y, consecuentemente, evitar o atenuar la aparición de muchas patologías.

Todos estos factores, de manera conjunta, pueden actuar como protectores de la aparición de cáncer y de enfermedades cardiovasculares. Así pues, podemos decir que el amor es beneficioso para el corazón, tanto en sentido metafórico como literal.

Asimismo, se ha comprobado que la vida en pareja tiene un efecto positivo en la esperanza de vida: los datos estadísticos nos dicen que las personas con edad superior a los 55 años que viven en pareja tienen una tasa de mortalidad inferior a la de aquellas que viven solas. Estas diferencias son más importantes en el género masculino. En este sentido, un estudio llevado a cabo en el Reino Unido (Warwick) con más de 20000 hombres durante 20 años afirma que los hombres que conviven en pareja viven una media de tres años más que aquellos que viven solos.

Por otro lado, también existe una relación directa entre el enamoramiento y el aumento en la liberación de endorfinas. Estas moléculas actúan a varios niveles: disminuyen el envejecimiento celular, reducen la hipertensión arterial, tienen un potente efecto analgésico, mejoran el humor y proporcionan una sensación de bienestar muy intensa. Es por ello que, a menudo, se habla de las endorfinas como las “hormonas de la felicidad”.

La estabilidad emocional: factor clave de la felicidad

Como acabamos de ver, estar enamorado y tener pareja, ayuda a alcanzar un estado subjetivo de placer y de bienestar. A nivel psicológico, uno de los factores clave que interviene en la búsqueda de la felicidad es el compromiso. La estabilidad que proporciona una relación donde ambas partes tienen un compromiso común y equilibrado aporta un grado elevado de seguridad a nivel personal, que se traduce en confort y bienestar.

Asimismo, esta seguridad que acompaña la relación proporciona otra forma de valorarse uno mismo y de percibir e interpretar el entorno: amar y sentirse amado y apoyado ayuda a mejorar el autoconcepto, a ser más optimista, a relativizar los problemas y a tener más y mejores estrategias de afrontamiento. En esta línea, se ha demostrado que las personas que conviven en pareja se mantienen más felices y responden mejor a los acontecimientos vitales estresantes, como pueden ser las crisis provocadas por los cambios de década (por ejemplo, la famosa “crisis de los 40“).

Cabe mencionar que la estabilidad y la seguridad aportadas por las relaciones es trasladable también al terreno económico: disponer de dos salarios y compartir los gastos proporciona un colchón de tranquilidad que favorece a vivir la vida de manera más relajada.

Un componente muy importante en el bienestar emocional de las relaciones de pareja es el grado de amistad que experimentan entre sí ambos miembros: desde la psicología social se ha evidenciado que los hombres o mujeres que consideran que su pareja es su mejor amigo / a experimentan el doble de satisfacción y de felicidad que el resto de parejas.

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A nivel cognitivo, un estudio de Harvard ha puesto de manifiesto que las personas que viven en pareja tienen mejores resultados en tareas donde han de utilizar la memoria. Este hallazgo se ha identificado como un factor protector a la hora de desarrollar demencia en edades avanzadas.

En el ámbito sexual, aunque hay cierta discrepancia entre los expertos, la mayoría de ellos constata que, en términos generales, las parejas estables disfrutan de unas relaciones sexuales más satisfactorias respecto a las personas que optan por mantener relaciones esporádicas . Una buena comunicación y confianza entre los miembros de la pareja hará que ambos se puedan conocer mejor y puedan trasladarlo al ámbito de las relaciones íntimas. Además, el vínculo emocional añadido potencia la calidad y la intensidad de las sensaciones.

Para finalizar, es importante hacer una matización: es imprescindible partir de un bienestar a nivel individual para plantearse y poder construir una relación saludable y feliz con la otra persona: el amor no consiste en llenar carencias personales, sino en crecer y enriquecerse recíprocamente el uno con el otro. Esta es la clave para acercarse día a día a la felicidad.

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SAMSARA RESPONDE: LA CONVERSACIÓN, TODO UN ARTE

31 Marzo 2016

Tal y como iniciamos con nuestro artículo anterior, continuamos dando respuesta a las cuestiones más habituales que nos plantea Samsara. Una de las dudas que nos repiten con frecuencia, y que nos ha propuesto tratar en nuestro blog, gira en relación a cómo puede iniciar o llevar una buena conversación con una persona que está empezando a conocer. Como ya sabéis, mantener una conversación interesante es uno de los grandes placeres que puede compartir con tu pareja. Qué puede hacer para mejorar la fluidez en su comunicación? Os proponemos una serie de consejos que le ayudarán a romper el hielo y disfrutar de la conversación con  vuestro / a acompañante.

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CLAVES PARA DISFRUTAR DE UNA BUENA CONVERSACIÓN

Elegid el lugar y el momento idóneos: el primer aspecto fundamental es crear una atmósfera que sea adecuada para dar pie a iniciar una conversación. Escoged un lugar que os proporcione la suficiente intimidad y tranquilidad para poder hablar sin interrupciones y en un volumen de voz no demasiado elevado. Evitad los locales concurridos o ruidosos. Por otra parte, en la medida de lo posible, intentad quedar un día y en un momento en que ambos os sintáis relajados, receptivos y con tiempo para poder dedicarle al encuentro. Si os veis  después de una larga jornada laboral, es muy probable que estéis agotados, tensos y con pocas ganas de interaccionar con la otra persona.

Practicas la escucha activa: escuchad de forma activa es mucho más que oír lo que nos dicen. Prestar atención a todo lo que expresa la otra parte, a la forma en que reacciona a los diferentes comentarios y los temas de conversación que vaya tratando, etc. A partir de aquí, haced saber que estáis escuchado y que os interesa lo que os dicen. Podéis utilizar diferentes estrategias de escucha activa: asentir para manifestar acuerdo, hacer pequeños resúmenes o repetir partes de la conversación para comprobar que estáis entendiendo bien el mensaje y para afianzarse a la otra persona que lo escuche, mostrar empatía – si la ocasión lo requiere- con frases como “comprendo que te sientas así” o “me pongo en tu lugar”, etc.

Utilizad el lenguaje no verbal: no os centréis sólo en las palabras que os dirigis, observad también los gestos, las miradas, la postura corporal, ya que os darán mucha información de cómo es y cómo se siente el otro durante toda la cita. Asimismo, sed conscientes del lenguaje corporal propio: mostrar una postura relajada, intentad no tener los brazos y las piernas cruzados, mirad  vuestro / a acompañante mientras habla, etc. Estos pequeños gestos os ayudarán a ambos a estar en sintonía y hacer fluir la conversación.

El equilibrio es la clave: una buena conversación parte de la premisa que debe haber una proporción similar entre los momentos de escuchar y los de hablar por parte de todos los interlocutores. Intentad mantener este equilibrio, de manera que ambos tengáis vuestro espacio para poder hablar y para sentirse escuchados. Si el otro miembro es más tímido / a, intenta hacerlo participar en la conversación de manera sutil: demostrar que aquello que explica es interesante, para que se sienta cómodo y le sea más sencillo hablar de sí mismo. Evitad hacer muchas preguntas demasiado directas, ya que la cita puede convertirse en un “interrogatorio” bastante estresante.

Fomentad la curiosidad y las inquietudes intelectuales: una mente y un espíritu inquietos son vuestros mejores aliados para poder abarcar conversaciones con fundamento de un amplio abanico de temas. Intentad aprovechar el tiempo libre para enriqueceros a nivel personal: seguir las noticias, disfrutar de la lectura, conducir, ir al cine, al teatro, visitar exposiciones, etc. Todas estas experiencias os enriquecerán a nivel personal y, consecuentemente, os harán ser personas más interesantes y con más temas sobre los que poder conversar.

Temas espinosos: hay temas que son preferibles evitar durante las primeras citas: hablar de las relaciones sentimentales previas (ex parejas), de problemas laborales, de conflictos familiares, etc. Tratar de hablar de temas enriquecedores y que puedan aportar algo a la dinámica del encuentro. Hay que tener en cuenta que, a menudo, los temas más clásicos -aficionado, viajes, deporte, actualidad, estudios, etc.- son muy útiles para ayudar a romper el hielo y dar paso a buenas conversaciones.

Muestra una actitud positiva y tolerante: si proyectéis una imagen cercana, optimista y flexible, la otra persona se sentirá con la predisposición necesaria para mantener un buen diálogo. Intentad no juzgar a la otra parte ni dar demasiados consejos si no les pide.

Apostar por la espontaneidad: mostrándose tal como sois, sin pretensiones. Evitad planificar de forma demasiado rígida los temas de los que os gustaría hablar durante la cita: las conversaciones más interesantes suelen fluir de manera espontánea. El diálogo es siempre cuestión de dos, así que la mejor manera de disfrutar del encuentro es siendo receptivos y dejando margen para la improvisación.

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Por último, es muy importante que recuerde que no existe una fórmula mágica y universal para triunfar en el arte de la conversación. Enriqueceos, activad todos los sentidos y centraros en la persona que tenéis delante: ella os dará la clave para saber qué temas son los más adecuados y cuál es la mejor manera de hablar.

Y vosotros, tenéis alguna estrategia que os ayude a iniciar y mantener buenas conversaciones?

Esperamos que estas pautas os sean de gran utilidad y que las podáis poner en práctica en breve.

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